Paraísos Artificiales
Sobre la computadora en la que escribo hay una lámpara, que está prendida. Es de las que tienen un tubo largo de algún gas y echan luz blanca. Hace ya un tiempo, aunque poco, al delegado le dio por poner luz blanca en las calles de por aquí; la primera vez que pasé, a la noche siguiente, había un efecto Magritte. La calle de la esquina para abajo estaba de noche y de la esquina para arriba estaba de día (hasta los árboles nomás, el cielo sí era negro). La primera vez, o una de ellas, que pasé en coche, apagué las luces y como si nada.
Las abejas suelen ser animales diurnos. Pero las hay desveladas. Una, por ejemplo, que entró por mi ventana hace una media hora. Estaba leyendo los últimos posts de Pini, y pensé algo así como Que joda, voy a tener que sacarla (aunque uno no piensa así de ordenado) porque la otra opción para proteger mi integridad era matarla, y no me gusta. Es difícil sacar una abeja viva por la ventana, porque no entiende que uno es medianamente amabichos y pica. La opción era batearla con una chancla (un amabichos total me regañaría) y atinar a la ventana. No le atiné nunca ni a la abeja.
Ahí sigue. Encontró la lámpara y es feliz revoloteando a su alrededor. Se metió. El chasis, por decirlo así, es de aluminio, refleja la luz del foco muy bien, y por ahí camina, creyendo que ahí, en su rincón, es día, su ambiente natural de alguna manera. Las abejas también siguen, como los mosquitos, la luz. Sólo que de día no se nota. Una abeja desvelada extraña el día, o algo así diría Gustavo Cerati.
Así, estoy en una especie de dilema, resumible en los siguientes puntos:
A. Creo que la abeja se debería de salir.
B. Es totalmente inofensiva mientras esté pegada a la lámpara.
C. Es cierto que no es día (es la 1:13), pero a la abeja qué. Mi foco no es el sol, pero parece ser un gran sustituto, y me da como ternura (sólo como, al cabo es un insecto) o algo cercano. En un foco, la abeja encontró lo que uno busca como desesperado y que cuando encuentra luego se acaba y otra vez a empezar, y etcétera, no es el punto. Cierto que eventualmente apago el foco y se acaba, pero mientras, que lo disfrute. Yo creo que las coincidencias funcionan, y hallar un sol a media noche no es cualquier cosa.
D. Pero ya que me encariñé con la abeja pienso en otro factor. La lámpara se calienta, y cada vez más. Por su propio bien debería sacarla de ahí, jugar a Ícaro no es bueno. Temo que si la dejo, se quema.
E. Pero a mí no me convencen ese tipo de posiciones morales. Al fin, es su decisión. Si a Syd Barrett lo hubieran sacado de los ácidos no hubiera hecho lo que hizo (nótese que se mete un tema de actualidad). Pero no hubiera vivido más, murió según por complicaciones diabéticas.
En fin, he ahí el dilema. (Envídiame, Shakespeare).
En el transcurso de la escritura post escuché Milky Way y Bob Dylan Blues, de Barrett (de ahí la comparación), Gloomy Sunday con Sarah McLachlan, una de Loreena McKennitt, y luego una serie de Shuffle que no recuerdo del todo pero que termina en Catholic Girls de Frank Zappa, además de intentar escuchar lo que regala Rod JM, infructuosamente por alguna cuestión técnica. Por otro lado abusé del <hr>, como en el post de abajo, pero me gustó la herramientita y qué se le va a hacer.
Y ahora que apago la música, me doy cuenta de que no había puesto atención, pero hace mucho que el zumbido ya no está.

