Previo al match
Como quien recuerda una pelea de Joe Louis, o por ser más cercano y alguien a quien sí ví, a Octagón volando* sobre Fuerza Guerrera, uno se sienta y escucha le noche en que Björk venció a la música. dos minutos con cuarenta después, está parado sólo porque no puede llegar más arriba, estirarse más. Aunque ella pudo. Y el grito que quiere salir de la garganta se detiene sabiendo que no puede alcanzar al suyo.
*No había habido nadie como Octagón hasta que llegó Místico, y mi gusto por la lucha libre estaba suspendido desde la primera mitad de los noventa hasta el viernes que ví a Místico volando. De niño, el viernes, quería ser como el Místico.
