Sea n(x) el nombre de x cosa [n función de las cosas a los nombres (n:C->N)] y A={x| existe n(x)}
*no me dejar pegar el simbolito de existir, y no sé hacerlo con &xxx;, se vería más bonito y no estaría esta anotación*
Como no existe un conjunto universal, existe al menos una cosa x que no pertenece a A, o lo que es lo mismo existe B={x| no existe n(x)} no vacío.
Lo siguiente es más bien escolástico: supongamos dos cosas x e y pertenecientes a B. Si son distintas, podemos reconocer y nombrar su diferencia; por lo tanto nombrarlas (porque la distinción de dos cosas es distinción en su percepción (¿así o más mamila?)), o al menos indexarlas y así distinguirlas. Lo que es lo mismo, establecer una función de los naturales en B que asocie a cada elemento de B un número. Como los naturales son nombrables, los elementos de B lo serían. Por lo tanto, B consta de un elemento.
Ya demostrada la existencia y la unicidad, podemos hablar más que de "lo innombrable", de "El Innombrable". Ya está la parte política del post. El Innombrable existe, y como no se puede definir, se le pueden atribuir cualquier cantidad de poderes.
Ahora lo que de verdad está interesante: Obviando el segundo párrafo, que es en realidad puro enredar, "un innombrable" es un nombre de un elemento de B, que se supone que no lo tiene. ¿cómo?
Se solicita matemático alguien que encuentre el punto débil de la argumentación del primer párrafo.